Los niños no son adultos pequeños, tienen necesidades únicas basadas en sus demandas visuales y el desarrollo de su vía visual, es importante reconocer que la mayoría de los niños aprecian la mejora visual que obtienen con sus gafas al no quitárselas, ya que esta es la mejor prueba de que no solo ven bien sino que, además se sienten cómodos con su uso.
A partir de los tres años, es recomendable una revisión ocular anual para detectar posibles problemas de la visión. De esta forma es primordial que a los 6 años, cuando comienza la Educación Primaria, el niño tenga diagnosticado y tratado cualquier defecto refractivo, como son especialmente la miopía y la hipermetropía.
Son patologías que están en aumento en la población infantil y que si no se detectan precozmente pueden acarrear problemas de aprendizaje y, además, fracaso escolar”. Tanto la miopía como la hipermetropía se tratan principalmente con la utilización de lentes, al poder ir adaptándose la graduación según la evolución de la patología.
Si a partir de la edad escolar se realizan revisiones oculares anuales, el especialista podrá identificar cualquier problema de la visión que en otro caso sería difícil de identificar al no ser los niños conscientes en muchos casos de que tienen un problema con su vista.
El regreso a la escuela y a la rutina es el momento ideal para realizar las revisiones oculares a los niños para que la vista no sea un problema en su proceso de aprendizaje.
Debido al abuso del uso de las tabletas o celulares en niños el dia de hoy atrabesamos un problema de niños miopes.